Bigas Luna

Barcelona 1946 – La Riera de Gaià (Tarragona) 2013

Nace en el barcelonés barrio de Sarrià, hijo de un republicano catalanista José Maria Bigas y Canal nacido en Valls, tierra de castellers y calçots, que cultivó con notable acierto la pintura y de Carmen Luna Wenberg, amante del teatro de familia aristócrata, conservadora, de origen aragonés y sueco.

Un paratifus que sufrió de niño fue el detonante de su extraña relación con la leche y la comida. Para su recuperación su madre y su tía le hacían ingerir leche en porrón y le sobrealimentaron. Su padre, exiliado en Francia, le vino a ver con un unos pinceles como regalo. “La alegría de verlo y la ilusión por empezar a pintar me curaron. Esta experiencia ha marcado mi vida y la pintura sigue siendo para mí una fuente de energía” comentó el cineasta.

Tras una estricta educación en un colegio religioso y abandonar sus estudios de económicas, se decanta por el arte, aprendiendo técnicas de dibujo y de representación gráfica. Finalmente completa su formación académica con estudios relacionados con el diseño y el interiorismo. En 1969 funda con Carles Riart el Estudio Gris, quien se dedicó al diseño industrial, principalmente en el ámbito del mobiliario, y que se convirtió en un exponente de la vanguardia del diseño barcelonés y obtuvo importantes premios internacionales. Simultáneamente desarrolla su interés por el arte y la fotografía e inicia su producción pictórica y cinematográfica en formato de 8mm.

Poco a poco la voluntad expresiva puramente artística se va imponiendo sobre las exigencias del diseño. A principios de los 70, animado por Frederic Amat , dueño de Vinçon y Consol Tura, rompe con la ortodoxia del oficio que había desempeñado con tanto éxito durante casi una década y se incorpora a las corrientes conceptuales que marcaba la vanguardia de la época en su entorno barcelonés. En 1973 lleva a cabo su primera exposición “Taules” en la sala Vinçon de Barcelona, acompañada de una performance de Els comediants, consistente en la imposición de mesas imposibles que suponían el paso del diseño al antidiseño.

En 1972, colabora con el Dr. Fábregas Poveda del Departamento de Psiquiatría del Hospital Clínico en la creación de un taller de terapia ocupacional mediante el arte y la expresión en el que participa activamente ya que debía inspirarle en la creación de su obra cinematográfica.

La documentación filmada en Super 8 de aquellas primeras acciones y algunos ensayos en el incipiente video-tape, siempre dentro de la tendencia conceptual, lo conducen a interesarse por el séptimo arte en el que busca integrar la mayor parte de sus vertientes creativas y vincular sus inquietudes y obsesiones. No por ello deja de pintar, compaginando ambas actividades con igual intensidad.

Tras su primer largometraje Tatuaje (1976) inicia la etapa oscura y transgresora compuesta por Bilbao (1977) y Caniche(1978). Constituye una etapa clave de su cine que pone de relieve su faceta más obsesiva, oscura y personal, donde rinde homenaje a sus referentes, Goya, Buñuel, Hitchcock… dándose a conocer como cineasta original y transgresor.

En 1980 se traslada a Los Ángeles donde permanece cuatro años y rueda Reborn . Cuando regresa de nuevo a Barcelona en el 1984 rueda su obra cinematográfica  Lola  rodando posteriormente en el año 1986 la obra  Angustia  gracias a la cual logra el reconocimiento internacional. Después adquiere y restaura parte de una antigua masía del siglo XII en una zona del Camp de Tarragona junto al rio Gaià, zona la cual había frecuentado ya en los años 70 y donde documentó algunas de sus polaroids del año 1974 gracias a su amistad con los pintores  Bartolozzi y Arranz Bravo. En esta masía se retirará eventualmente para dedicarse plenamente a la pintura y donde se instalará definitivamente en el año 2005. El productor Andrés Vicente Gómez le convence para volver al cine, encargándole así la dirección de la conocida película de Las Edades de Lulú (1990)

En la década de los años 90, dirige la famosa Trilogía Ibérica: Jamón, jamón (1992), León de Plata en el Festival de Venecia, Huevos de oro (1993), Premio del jurado del festival internacional de San Sebastián y La teta y la luna (1994) Osella de Oro festival de Venecia. Al mismo tiempo, realiza la serie fotográfica de esta trilogía que venimos comentando. Dentro de esta etapa de esperpento, fetiche y símbolo da rienda suelta a una interpretación personal de los iconos ibéricos a caballo entre el sexo y la gastronomía (el jamón, la tortilla, el ajo, el toro, el machismo, y la tradición popular). Incluyendo en su último film episodios y lugares de su infancia:los porrones de leche, los pechos y los castells o torres humanas cuya cuna es Valls, población tarraconense donde nació su padre. Ambas trilogías la negra, y la ibérica las consideró como sus películas más personales. Decide  reivindicarse como artista más que como cineasta y empieza a exponer sus Retratos Ibéricos.

En 1992 se ocupa del guión de las ceremonias de apertura y clausura para los Juegos Olímpicos de Barcelona ’92 colaborando con Lluis Casadevall, Pepo Sol, Salvador Pedreño y Luis Bassat.

En 1996 rueda Bámbola ambientado y documentado en Italia, donde expone sus dibujos de simbolismo erótico dentro de la ciudad de Florencia y de Ferrara. En este contexto se casa con quien sería su mujer, Celia Orós. El el año 1997, realizó su primera exposición en la galería Metropolitana de Barcelona, cuyo promotor Pere Soldevila dará un empuje a su obra plástica en sucesivos proyectos. Prosigue rodando y crea la obra cinematográfica, on La camarera del Titanic, rodada en Francia, dentro de su etapa europea. Una obra en comparación las anteriores, más luminosa y poética. Le siguen Volavérunt (1999) y Son de Mar (2000).

Inicia las series Anfangy Cares de l’ànima. , recuperando ese interés por la experimentación de la vanguardia y los pequeños formatos audiovisuales, al mismo tiempo que descubre una vocación didáctica de investigación en cine digital a través del proyecto Taller Bigas Luna (1999), desarrollando su producción en el formato del videoarte con Collar de Moscas (2001). En la misma línea funda Platform B. L. dedicada a proyectos multimedia.

En 2003 realiza su versión de las Comedias Bárbaras de Valle Inclán, un encargo para la clausura de Bienal de las Artes de Valencia. Este fastuoso proyecto escénico-teatral representado en La Nau de Sagunto desplegó todo su repertorio icónico, incorporando las indagaciones que llevó a cabo dentro de las artes plásticas, del cine y de las nuevas formas audiovisuales. Esta obra incluye seis vídeos realizados en colaboración con los alumnos de su taller didáctico en Valencia.

En 2005 realiza la video instalación Gaudir Nouvelle, por otro lado, expone su proyecto Microcosmos en la Bitforms Gallery de Nueva York, produciéndose un punto de inflexión en su obra al establecer su residencia definitivamente a las afuera de la ciudad. Esto determinará un cambio de prioridades debido a un acercamiento pletórico a la tierra y la naturaleza. Lo que en un momento era inspirador, desembocaría en una obra básicamente experimental, que ocupará sus últimos años. Una etapa intensa, llena de iniciativas diversas muchas de ellas relacionadas con el cultivo ecológico, la alimentación y la creación artística, destacando el proyecto Ingestum para el IVAM de Valencia (2008).0 Todo ello compaginado con su tarea cinematográfica: Yo soy la Juani(2006) film pionero en la introducción de nuevas tecnologías y  Didi Hollywood (2010) .

En 2010 Bigas Luna participó en una sala del Pabellón de España en la Expo de Shangai titulada Origen que abría el recorrido de la exposición. Al acabar su participación dentro de este evento, recupera las lonas de las paredes del pabellón y las traslada al huerto con lo que redimensiona su obra plástica e intensifica, de forma determinante, su ciclo final de colaboración creativa con la naturaleza..

En 2013 fallece a punto de iniciar el rodaje de Segundo Origen (que rodó Carles Porta) trabajando casi hasta su último suspiro. Tres años más tarde, esta última obra, se estrenó en el festival de San Sebastián Bigas x Bigas  como el testamento poético de un gran artista y cinematógrafo, que fue realizado a partir de cientos de horas de grabación en su entorno cotidiano.